Entradas

Mostrando entradas de abril, 2020

ESTADO DE ALARMA. Dar la talla

Imagen
Cuando empezó a echarlo de menos tanto que casi le dolía, subió a la terraza. Desde ahí podía estar un poco más cerca del cielo. Tuvo que recordarse porque le gustaba tanto, porque obviamente no era lo mismo. Doscientos metros de perímetro intentando no dar con la cabeza contras las cuerdas de los tendederos y esquivando sábanas tendidas. Prefirió andar, hubiera sido un sacrilegio intentar correr en ese espacio y a esas alturas del confinamiento. Pero andar rápido ya era algo, era mucho. Como tenía por costumbre, conectó el GPS y midió la distancia y el tiempo, y descubrió con estupor que a medida que pasaban los días las medias de ese año iban quedando completamente destrozadas, diluidas las carreras del inicio del año entre paseos matutinos. Hasta aquel viernes de mediados de marzo que le prohibieron hacerlo, tenía una cantidad bastante decente de kilómetros acumulados y de tiempos. Esas son las dos magnitudes de cualquier corredor, cuán lejos llegas y cuán rápido lo haces…luego e...

ESTADO DE ALARMA. Se dejaba llevar

"Se dejaba llevar, se dejaba llevar por ti. No esperaba jamás, y no espera si no es por ti. Nunca la oyes hablar, solo habla contigo y nadie más. Nada puede sufrir, que no sepa solucionar."         Mientras le acariciaba la mano, le tarareaba la melodía y no podía contener las lágrimas en sus mejillas. Tenía la piel un poco áspera y notaba los surcos que las venas dibujaban en ella. Cuantas veces se había acostado a su lado y se había dedicado a mirarla, hasta que le pedía que dejase de hacerlo porque le ponía nerviosa. Repasaba cada marca de su cuerpo, acariciándola suavemente. Con cada pasada, sabía que se le escapaba un instante a su lado y no volvería ninguno. ¿Lo sentiría allí a su lado o no? Quería pensar que sí. Ojalá que sí. Hacía días que había entendido que era el final, y decidió pasar ese tiempo despidiéndose de ella. Lo hacía en silencio, para dentro. Hay cosas que es mejor no decir, no quería venirse abajo. Prefería que lo vi...

ESTADO DE ALARMA. Segundo B

…Cuando se dio cuenta de que quería matar a su vecino, ya era tarde para no hacerlo . Después de cuatro semanas encerrado en casa simplemente no aguantaba más. Aquellas horas pasaban más lentas cada día y cada día lo llevaba peor que el anterior. Cuando oía un cerrojo descorrerse, se abalanzaba contra la mirilla para ver si era el vecino, que seguro que se estaba saltando el confinamiento. Porque había gente saltándoselo, eso estaba claro, y éste era uno. No lo soportaba. Ni a él ni a su mujer. Desde que se trasladaron al edificio, los encuentros habían sido desagradables, sobre todo porque tenían cara de amargados. Él, era un cuarentón fondón con modales remilgados de dependiente de mercería de barrio. Dispuesto, pero con mala follá. Acostumbrado a atender viejas que lo volvían loco pidiéndole veinte veces el mismo artículo en diferentes colores, tenía ese perfil bajo y sonso. Cabeza gacha y aspecto mediocre, pero con un ramalazo de malos modos que ocultaba un déspota. Ella se ...

ESTADO DE ALARMA. Uno de Enero

Salió al balcón y se dio cuenta de que llevaba un mes levantándose un uno de enero . Decía el Comandante al mando, que desde que se había decretado el Estado de Alarma, todos los días eran lunes porque no había fines de semana: “en la guerra no se descansa” . Puede que eso fuese aplicable a los que trabajaban, porque desde luego los demás, y hablamos de millones, vivían en un perpetuo uno de enero . ¿Por qué ese día? Porque recordaba bien la sensación de levantarse temprano y encontrarse con una ciudad desierta. Mucho más desierta que un domingo por la mañana y por supuesto que un festivo cualquiera. Año nuevo es extraño, hasta si has trasnochado la noche anterior. Lo vives dentro de una especie de limbo yonky, en el que no tienes muy claro ni la hora que es y tienes que recurrir a funciones básicas para centrarte: ¿he comido ya?, ¿estoy recién levantado o es la siesta?, ¿mañana es uno o dos? Si ese día es viernes y tienes por delante el fin de semana todavía tienes tiempo de volv...